Abu Ahmad, único sostén de la familia, hizo todo lo que pudo para mantenerla desde 2011, cuando se deterioró la situación en Siria. El agua, algo tan básico, se convirtió en una lucha diaria.
Hayat, una madre de los suburbios del sur de Beirut, nunca imaginó que tendría que huir de su casa, pero cuando el conflicto se intensificó, no tuvo más remedio.
Cuando la situación se agravó en Líbano, Zeinab y su familia tuvieron que tomar una difícil decisión. En el refugio colectivo, Acción contra el Hambre les proporcionó un apoyo esencial.
El compromiso de Acción contra el Hambre se mantiene firme mientras seguimos atendiendo las necesidades urgentes de la población y apoyando su camino hacia un futuro estable y pacífico.
Acción contra el Hambre interrumpe parcialmente sus actividad en el Líbano por el aumento de la violencia que ya deja casi 99.000 desplazados internos.