Abu Ahmad, único sostén de la familia, hizo todo lo que pudo para mantenerla desde 2011, cuando se deterioró la situación en Siria. El agua, algo tan básico, se convirtió en una lucha diaria.
The clashes in Moteb's hometown forced him and his family to flee, leaving behind their home and their land. When they returned, the sight was heartbreaking, empty land, abandoned and lifeless. With no money to restart his farming.
Khadija vive con su marido y cinco hijos, ninguno de los cuales va a la escuela debido a su grave situación económica. El pueblo donde viven carece de servicios esenciales, lo que agrava sus problemas. Hasta hace poco, luchaban contra la escasez de agua.
Ibrahim, agricultor y ganadero de 45 años, es padre de cuatro hijos y vive en una aldea de la gobernación de Alepo. Como muchos otros en su comunidad, se ha enfrentado a grandes retos a causa del prolongado conflicto en Siria.