Ucrania sufre una de las mayores crisis de personas desplazadas del mundo, con 6,8 millones que han huido del país y 3,6 millones desplazadas internamente desde que se inició el conflicto el 24 de febrero de 2022.
Con la suspensión de los proyectos de ayuda humanitaria de USAID, muchos proyectos de Acción contra el Hambre se han detenido, poniendo en riesgo la vida de millones de personas.
Basora es la provincia iraquí más afectada por la crisis hídrica del país, y sus habitantes luchan por acceder a agua. Para mejorar la planificación y la gestión del agua, Acción contra el Hambre ha formado a ingenieros.
Hoy en día, la situación humanitaria sigue siendo extremadamente preocupante, con 14,6 millones de personas, es decir, el 40% de la población, necesitadas de ayuda humanitaria según la ONU.
Acción contra el Hambre fue una de las únicas organizaciones en llegar al norte de Gaza tras el alto el fuego. Se necesitan limpiar residuos sólidos y escombros en al menos 15 kilómetros de carreteras.