Abu Ahmad, único sostén de la familia, hizo todo lo que pudo para mantenerla desde 2011, cuando se deterioró la situación en Siria. El agua, algo tan básico, se convirtió en una lucha diaria.
El compromiso de Acción contra el Hambre se mantiene firme mientras seguimos atendiendo las necesidades urgentes de la población y apoyando su camino hacia un futuro estable y pacífico.