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Mauritania

Contexto humanitario

Mauritania afronta importantes desafíos humanitarios derivados de la vulnerabilidad climática, las presiones económicas y la inestabilidad que afecta a la región del Sahel. Las comunidades más vulnerables se ven especialmente afectadas por la inseguridad alimentaria, la fragilidad de los medios de vida y las dificultades para acceder a servicios básicos como la salud, el agua y el saneamiento.

La situación es especialmente compleja en las zonas fronterizas con Malí, donde la llegada de personas refugiadas y solicitantes de asilo ejerce una presión adicional sobre los recursos y servicios disponibles. Muchas familias desplazadas llegan tras haber perdido sus medios de vida y necesitan apoyo urgente para acceder a alimentos, agua potable, atención sanitaria y protección. Al mismo tiempo, las comunidades de acogida afrontan retos crecientes para cubrir sus propias necesidades básicas.

En este contexto, fortalecer la resiliencia de las poblaciones vulnerables resulta fundamental para reducir el impacto de las crisis recurrentes y mejorar las oportunidades de desarrollo sostenible, especialmente en las zonas rurales más expuestas a los efectos de la pobreza y del cambio climático.

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BENEFICIARIOS

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colaboradores

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NUTRICIÓN

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AGUA, SANEAMIENTO E HIGIENE

Nuestra actividad

Acción contra el Hambre trabaja en Mauritania para responder a las necesidades humanitarias más urgentes y, al mismo tiempo, fortalecer la resiliencia de las comunidades frente a las crisis recurrentes. Nuestra intervención combina la respuesta de emergencia con programas de desarrollo orientados a mejorar las condiciones de vida de las poblaciones más vulnerables.

En las regiones más afectadas por los movimientos de población, desarrollamos programas de seguridad alimentaria, nutrición, salud, agua, saneamiento e higiene, protección y apoyo a los medios de vida agrícolas y ganaderos. Estas acciones contribuyen a reforzar los servicios esenciales y a promover la convivencia y la cohesión social entre las personas refugiadas y las comunidades de acogida.

También impulsamos iniciativas de salud comunitaria y nutrición, así como actividades agrícolas y ganaderas que ayudan a las familias a mejorar su capacidad de producción y acceso a los alimentos. Además, apoyamos el empoderamiento económico de mujeres y jóvenes mediante formación, asistencia técnica y apoyo a iniciativas productivas y cooperativas locales.

Nuestro trabajo busca fortalecer la autonomía de las comunidades, mejorar sus oportunidades económicas y garantizar un acceso más sostenible a servicios esenciales, contribuyendo así a una mayor resiliencia frente a futuras crisis.

PUBLICACIONES

TESTIMONIOS

MAIMOUNA: "GRACIAS A LOS MEDICAMENTOS, LOS CUIDADOS INTENSIVOS Y LA LECHE TERAPÉUTICA, MI HIJO RECUPERÓ LAS GANAS DE JUGAR Y LA SONRISA".

Mauritania forma parte de la zona del Sahel, una zona en África del oeste que se extiende de este a oeste y que atraviesa, además de Mauritania, Burkina Faso, Camerún, Malí, Níger, Senegal y Chad. Se trata de una de las zonas más expuestas al hambre del planeta.

Alassane es un niño mauritano afectado por la desnutrición. Su madre, Maimouna, cuenta cómo han acudido desde Boutanda hasta el hospital ya que estaba preocupada por la salud de su hijo. “Vengo de una familia numerosa, vivimos todos juntos con 7 mujeres casadas y todas tenemos hijos. Vivimos en el hogar conyugal con nuestros suegros y nuestros esposos se han ido en busca de medios para subsistir. Mi esposo está en Nouakchott y solo nos visita cada dos o tres años”.

Los conflictos armados y de violencia, la pobreza extrema, la crisis económica, el crecimiento demográfico acelerado, además de las sequías provocadas por el cambio climático son algunas de las causas de la desnutrición infantil. “Antes vivíamos de la agricultura, pero ahora ya no es suficiente. Conservamos una pequeña parcela de tierra y producimos okra, cacahuetes y mijo para satisfacer nuestras necesidades básicas. Pero las cosechas no son buenas.”

La calidad y la cantidad de los alimentos ha empeorado tanto que ha acabado afectando a la salud de su hijo. Cuenta Maimouna cómo enfermó Alassane, uno de sus gemelos: “Se enfermó, vomitó y perdió mucho peso. Lo llevé al puesto de salud de Boutanda. La enfermera me dio un tratamiento para la desnutrición en grandes cantidades, durante varias semanas. Es un tratamiento a base de pasta de cacahuate mezclada con medicamentos que se deben administrar todos los días”.

Pero Maimouna no pudo continuar con el tratamiento de su hijo. “Tuve que irme por problemas personales y dejé a mis hijos bajo la responsabilidad de la familia, pero un día el equipo de Acción contra el Hambre vino a vernos para ver a mi hijo”. En ese momento Maimouna supo que el estado de su hijo se había deteriorado gravemente, por lo que fue admitido en el Hospital Selibaby.

Ahora, después de la cuidada atención médica y alimentación que recibió su hijo, Maimouna está tranquila. “Gracias a los medicamentos, los cuidados intensivos y la leche terapéutica, mi hijo recuperó las ganas de jugar y la sonrisa. Estoy muy contenta y he aprendido muchas cosas. Cuando regrese a casa, no dejaré que mi hijo viva solo con sus abuelos. A partir de ahora, cuidaré de él y haré todo lo posible para evitar que vuelva a caer en ese estado de desnutrición”.

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