Acción contra el Hambre trabaja con un enfoque multisectorial para responder a las necesidades más urgentes de las personas afectadas por el conflicto. Nuestros programas facilitan el acceso a atención sanitaria, apoyo nutricional, asistencia en efectivo y servicios móviles para llegar a comunidades aisladas y de difícil acceso.
Integramos el apoyo psicosocial y la atención a la salud mental dentro de nuestros servicios de salud, ofreciendo orientación, acompañamiento y derivación a servicios especializados cuando es necesario. Además, impulsamos actividades de sensibilización comunitaria y formación en primeros auxilios para reforzar la preparación ante emergencias.
Para apoyar a los hogares más vulnerables, proporcionamos ayuda económica, vales de alimentación y asistencia para cubrir necesidades básicas, al tiempo que fortalecemos medios de vida sostenibles. En las zonas rurales promovemos la producción agrícola a pequeña escala, mejoramos el acceso a insumos de calidad y fomentamos prácticas agroecológicas que contribuyen a reforzar la resiliencia de las comunidades.
También rehabilitamos infraestructuras esenciales y mejoramos las condiciones de los espacios que acogen a personas vulnerables, mediante actuaciones de acondicionamiento térmico e instalación de sistemas de calefacción eficientes. Todo ello se complementa con un estrecho trabajo junto a organizaciones locales para fortalecer capacidades, promover el liderazgo comunitario y ampliar el acceso a servicios de salud, incluida la atención médica general, ginecológica y psicológica a través de clínicas móviles.