Bangladés afronta importantes desafíos humanitarios derivados de la pobreza, la inseguridad alimentaria y el impacto recurrente de fenómenos climáticos extremos como inundaciones, ciclones y marejadas. El deterioro de las condiciones económicas ha incrementado la vulnerabilidad de millones de personas, provocando un aumento de la pobreza y limitando el acceso a alimentos, medios de vida y servicios esenciales.
La situación es especialmente crítica para la población refugiada rohingya y las comunidades de acogida de Cox’s Bazar, una de las mayores concentraciones de personas refugiadas del mundo. La elevada presión sobre los recursos, unida al acceso limitado a agua potable, saneamiento y oportunidades económicas, agrava los riesgos de inseguridad alimentaria, desnutrición y problemas de salud. Las mujeres, la infancia y las personas desplazadas son quienes enfrentan mayores dificultades para garantizar sus necesidades básicas y desarrollar medios de vida sostenibles.