Costa de Marfil afronta importantes desafíos relacionados con la inseguridad alimentaria, la malnutrición y el acceso a servicios básicos, especialmente en las regiones del norte del país. Los movimientos de población procedentes de países vecinos han incrementado la presión sobre los recursos y las infraestructuras locales, mientras que muchas comunidades siguen enfrentándose a dificultades para acceder a agua potable, atención sanitaria y medios de vida sostenibles.
La infancia, las mujeres y las poblaciones refugiadas o de acogida se encuentran entre los grupos más vulnerables, particularmente en zonas afectadas por el estrés hídrico y la limitada cobertura de servicios esenciales.