Tres años de guerra en Sudán, la peor crisis de hambre del mundo
Las necesidades humanitarias son extremas en Sudán. En una pequeña aldea donde Acción contra el Hambre trabaja, muchas mujeres como Eisa (nombre modificado para proteger su identidad) han pasado meses sin poder garantizar una comida diaria para sus familias. “Sufríamos mucho porque no teníamos nada para alimentar a nuestras familias”.
Como ella, más de 33 millones de personas en Sudán (más de la mitad de la población), dependen de ayuda para sobrevivir en un país que sufre la crisis humanitaria más grave del mundo tras tres años de guerra.
Tres hambrunas declaradas en todo el mundo: dos de ellas en Sudán
La hambruna es una declaración oficial que solo se emite en las crisis alimentarias más extremas. De las tres hambrunas declaradas actualmente en todo el mundo, dos se produjeron en Sudán (El Fasher y Kadugli en 2025), mientras que otras zonas del país corren un riesgo considerable de sufrir una hambruna en un futuro próximo.
“Más de 21 millones de personas sufren hambre aguda en el país. Esta situación es una consecuencia directa del conflicto, que destruye mercados, interrumpe cosechas y bloquea rutas comerciales y la entrada de ayuda humanitaria”, señala el director de Acción contra el Hambre en Sudán, Samy Guessabi.
Desplazamientos que duplican los de otras crisis actuales
Sudán vive la mayor crisis de desplazamiento del mundo: casi 14 millones de personas han abandonado sus hogares —más de 9 millones dentro del país y 4 millones a países vecinos como Chad y Sudán del Sur—. Estas cifras duplican las de otras grandes crisis de desplazamiento actuales, como la de Siria (7 millones de personas desplazadas), República Democrática del Congo (6 millones) o Yemen (5 millones). “No se trata solo de cifras”, explica Guessabi. “Las familias se ven obligadas a desplazarse repetidamente, lo que interrumpe tratamientos, limita el acceso a alimentos y servicios de salud, y aumenta el riesgo de violencia de género”.
A esto se suma el colapso de los servicios básicos en gran parte de Sudán: cerca del 80 % de los centros de salud y el 60 % de los sistemas de agua no funcionan en las zonas de conflicto. Además, los obstáculos al acceso humanitario — inseguridad, conflictos activos, barreras administrativas, dificultades de acceso físico— y la insuficiencia de fondos plantean retos importantes. La respuesta humanitaria, que requiere 2.870 millones de dólares estadounidenses, solo cuenta actualmente con una financiación del 16 %.
Acción contra el Hambre en Sudán
Desde el inicio del conflicto el 15 de abril de 2023, hemos apoyado a casi dos millones de personas en Darfur, Kordofán, Nilo Azul, Nilo Blanco y Mar Rojo. Continuamos activos con con nuestros programas de salud, tratamiento de la desnutrición, ayudas económicas, acceso a agua potable, servicios de saneamiento y sensibilización sobre la violencia sexual y de género. A pesar de los desafíos, seguimos apoyando a mujeres como Eisa, para que puedan formarse en gestión de negocios, conservación y transformación de alimentos. “Ahora vendemos cebollas, aceite, okra y tomates secos en el mercado”.
Cuando se cumplen tres años de conflicto, Acción contra el Hambre hace un llamamiento urgente para detener las hostilidades, garantizar la protección de la población civil y el acceso humanitario seguro, y aumentar la financiación para cubrir las extremas necesidades a las que se enfrentan incontables sudaneses.