LÍBANO: La tregua no garantiza seguridad ni retorno estable
Continúan los desplazamientos, el hambre y la inseguridad
Acción contra el Hambre alerta de que la situación en el Líbano sigue siendo extremadamente tensa y frágil, pese a la reducción de los bombardeos a gran escala anunciada en los últimos días. La organización subraya que, desde el terreno, esto no se percibe como un alto el fuego real, sino como una tregua parcial en un contexto marcado por ataques con drones, bombardeo de artillería e inseguridad recurrente entre la población civil. A pesar de la tregua, un millón de personas continúan necesitando asistencia humanitaria.
“Los enfrentamientos no han cesado por completo y muchas familias, especialmente en las zonas más afectadas, no se sienten lo suficientemente seguras como para regresar de forma estable a sus hogares. En algunas zonas, no pueden regresar en absoluto”, explica Suzanne Takkenberg, directora de Acción contra el Hambre en el Líbano. “Los desplazamientos internos continúan, y más de 117.000 personas viven ahora en refugios colectivos. Estás cifras se mantienen altas”.
Los refugios siguen siendo esenciales
Para responder a estas necesidades, Acción contra el Hambre ha apoyado a 259 refugios colectivos, proporcionando mantas, colchones y almohadas, además de comida, agua y atención médica, con especial apoyo a mujeres y a niños y niñas. Al mismo tiempo, la organización empieza a extender de forma gradual intervenciones fuera de los refugios, algo que hasta ahora había sido muy difícil por las restricciones de seguridad y la lentitud en la concesión de autorizaciones oficiales.
Distribución de mantas, colchones y almohadas en refugios en zonas de díficil acceso. Fotografía: Hussein Youness y Abdallah Sawi para Acción contra el Hambre.
"Estamos adaptando nuestra presencia sobre el terreno para operar en las zonas más afectadas y ampliar la respuesta en otras donde el acceso vuelve a abrirse, siempre que la seguridad lo permita”, señala Takkenberg. “Ya estamos planificando distribuciones y apoyos en áreas donde hace apenas una semana era impensable intervenir”.
La ayuda humanitaria, basada en el Derecho Internacional Humanitario, debe poder llegar a toda la población civil, esté donde esté e incluso en zonas ocupadas, y debe ser distribuida solo bajo criterios de necesidad.
La emergencia continúa
Acción contra el Hambre insiste en que la reducción parcial de la violencia no pone fin a la emergencia humanitaria ni elimina las necesidades de la población. También en los refugios, al límite debido a la gran cantidad de desplazados que llegan, la inseguridad, la destrucción y la falta de recursos marcan la vida diaria de incontables personas.
Mientras no exista un alto el fuego real y sostenido, y mientras la población no pueda volver a sus hogares con seguridad, la emergencia continuará. Y con ello, la necesidad de una respuesta humanitaria constante y flexible, con la que Acción contra el Hambre continúa firmemente comprometida para adaptarse a un contexto cambiante y peligroso.