Del problema a la solución: Una mirada en imágenes a las mayores crisis alimentarias del mundo
Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, Acción contra el Hambre alerta de que el hambre se concentra cada vez más en un reducido número de países. Según el informe “Las 10 mayores crisis alimentarias del mundo. Voces, causas y soluciones”, dos de cada tres personas que sufren niveles elevados de inseguridad alimentaria aguda viven en solo diez países.
Esta fotogalería recorre la realidad de las principales crisis alimentarias del mundo y de tres alertas humanitarias, mostrando tanto los desafíos que enfrentan las comunidades afectadas como las respuestas que contribuyen a mejorar sus condiciones de vida.
NIGERIA La receta mágica de las gachas
En Nigeria, el aumento de los precios de los alimentos y la disminución del poder adquisitivo empujan a los hogares a adoptar mecanismos de supervivencia perjudiciales. La provincia de Sokoto era una de las zonas que sufría mayor iseguridad alimentaria, además de problemas de agua potable e higiene.
Allí Acción contra el Hambre puso en marcha el programa «Mothers Porridge», que se podría traducir como “Las madres de las gachas”, que capacita a lasmadres para preparar este plato tan nutritivo a partir de ingredientes locales, con el fin de ayudar a los niños con desnutrición moderada. La receta, elaborada con soja tostada, mijo y sorgo secados a la sombra, sigue una dosificación precisa (proporción 6:3:1 entre cereales, soja y cacahuetes) para garantizar su valor nutricional.
REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO Ébola y crisis: Higiene para frenar una doble amenaza
En la República Democrática del Congo, los sistemas sanitarios en las zonas afectadas por el conflicto se ven gravemente afectados: los centros de salud son frecuentemente saqueados, dañados u obligados a cerrar durante los combates. Tras la confirmación de casos de ébola en la provincia de Ituri, la Orgnización Mundial de la Salud declaró una emergencia de salud pública internacional.
Acción contra el Hambre, presente en el terreno desde hace 1995, alertó sobre las consecuencias agravadas por la crisis humanitaria en curso. En el centro de salud «Notre Dame de la Charité Maternelle», en Mongbwalu, se han instalado puntos de lavado de manos para mejorar las normas de higiene y prevenir la transmisión del ébola.
SUDÁN Huir de la violencia, sobrevivir al hambre
Unos hombres armados atacaron nuestro pueblo y quemaron nuestras casas. Quemaron mi casa. Mi marido y yo huimos del ataque, pero nos separamos mientras corríamos para salvar la vida. No tenía ni idea de si mi marido estaba vivo. Él alquiló un vehículo y llegó primero a Sudán del Sur; yo vine tras él». Es el testimonio de Nyibol, una mujer sudanesa que muestra la gravedad de la violencia que sufre la población y por qué se ven obligadas a huir iniciando una ruta sin fuentes seguras de alimentos.
Ante la llegada masiva de personas refugiadas, Acción contra el Hambre ofrece asistencia nutricional de emergencia, distribuye alimentos y detecta casos de desnutrición para ayudar a las familias a recuperar fuerzas tras su huida. En la imagen, Nyibol Mathiang Deng, de 27 años, y su hijo reciben galletas energéticas en el punto de atención alimentaria en el puesto fronterizo de Sudán del Sur, en Majok Yinthiou.
YÉMEN Detener la malnutrición antes de que sea tarde
En Yemen, aproximadamente 8,4 millones de personas carecen de acceso a servicios sanitarios esenciales. En la imagen, Arwa examina a un niño pequeño, comprueba que crezca correctamente y supervisa si presenta signos de desnutrición; además, le administra con cuidado el suplemento nutricional para favorecer su recuperación y un crecimiento saludable. El centro de salud de Al-Marashidah, que cuenta con el apoyo de Acción contra el Hambre, es un centro de atención primaria situado en Al-Khawkhah, Yemen. El centro ofrece atención sanitaria primaria para niños y adultos, vacunas, tratamiento para enfermedades comunes como la diarrea, las infecciones respiratorias y la malaria, así como atención a la desnutrición en niños menores de cinco años y apoyo a las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia. Da servicio a alrededor de una docena de pueblos, proporcionando un acceso esencial a los servicios sanitarios en un contexto en el que las alternativas son muy limitadas. Solo el campamento de Al Saad —al que atiende el centro de salud de Al Marashidah—acoge a más de 400 familias desplazadas.
AFGANISTÁN Un “pack” contra la sequía
Afganistán lleva varios años sufriendo sequías recurrentes. En 2025, la FAO clasificó la provincia de Daikundi como una zona con necesidad urgente de ayuda. Para apoyar a las familias a hacer frente a estas difíciles condiciones, incluso durante los duros inviernos, Acción contra el Hambre pone en marcha programas agrícolas sostenibles. Como parte de las actividades del programa los hogares reciben paquetes avícolas (30 pollos, pienso, equipamiento y formación) y paquetes caprinos (dos cabras, pienso y formación). Los equipos también distribuyen semillas de hortalizas, instalan invernaderos e imparten formación para mejorar la producción agrícola. En la imagen, NamatullahMohammadi recibe unos de estos kit en la aldea de Tamazan, en el distrito de Pato.
MYNMAR Atender la emergencia y preparar el futuro
Desde el golpe militar de 2021, Myanmar atraviesa una de las crisis humanitarias más graves y prolongadas del mundo. El conflicto ha desplazado internamente a más de 3,5 millones de personas y 16,7 millones se encuentran en situación de inseguridad alimentaria aguda, una situación agravada por el terremoto de marzo de 2025. Presente en el país desde 1994, Acción contra el Hambre trabaja en los estados de Rakhine y Bago. En 2025, atendió a más de 172.000 personas con servicios integrados de salud y nutrición, y logró una tasa de curación de la desnutrición aguda grave del 93 % en Rakhine.
Sus centros de nutrición son, en muchas comunidades de difícil acceso, uno de los pocos servicios disponibles. El trabajo incluye también apoyo a los medios de vida. U Maung (nombre ficticio), agricultor de 50 años que huyó de su hogar en 2021 y vive con su familia de nueve miembros en distintos campamentos de desplazados, aprendió técnicas de huerto familiar con abonos naturales. Hoy su familia dispone de alimentos frescos y más variados, y él ayuda a otros vecinos como voluntario del proyecto.