Chad: proteger el medio ambiente para mejorar las condiciones de vida en la provincia de Sila
Desde el estallido de la guerra en Sudán en junio de 2023, miles de sudaneses han huido hacia el este de Chad, en particular a la provincia de Sila. El campamento de Zabout acoge actualmente a unas 55 250 personas.
Esta llegada masiva ha ejercido una fuerte presión sobre los recursos naturales locales —especialmente el agua y la cubierta vegetal—, ya debilitados por los efectos del cambio climático. La tala excesiva de madera para la construcción de refugios y como combustible doméstico ha creado tensiones entre los refugiados y la comunidad de acogida. A raíz de ello, los grupos de discusión organizados por los equipos de Acción contra el Hambre pusieron de manifiesto un gran interés por parte de las comunidades en la plantación de árboles en el lugar. Sin embargo, dos limitaciones importantes impedían poner en marcha un proyecto de reforestación: la escasez de viveros que ofrecieran especies adaptadas al contexto local y la falta de agua para el mantenimiento de las plantas.
Un enfoque innovador al servicio del medio ambiente
Para responder a estos retos, los equipos de Acción contra el Hambre desarrollaron un enfoque innovador que integra la protección del medio ambiente en el centro de sus intervenciones. La iniciativa consistió en involucrar a la población refugiada en la plantación de neem, árboles de rápido crecimiento y que requieren poca agua, alrededor de las fuentes públicas, las estaciones de bombeo, cerca de los centros de salud y a lo largo de las principales vías del campamento.
Una de las principales innovaciones de este enfoque reside en la reutilización del agua de escorrentía procedente de las fuentes, canalizada a través de un sistema de tuberías sencillo y adaptado, lo que permite regar los árboles plantados sin movilizar recursos hídricos adicionales. Esta solución ecológica optimiza el uso del agua disponible, al tiempo que garantiza la supervivencia de las plantas jóvenes en un contexto marcado por una fuerte presión sobre los recursos hídricos.
Estas plantaciones tienen varios objetivos. En primer lugar, permiten crear zonas de sombra para los usuarios de los puntos de agua, en particular las mujeres y los niños, que pasan allí mucho tiempo. También contribuyen a reducir la presión sobre la cubierta vegetal natural y a reforzar la resiliencia medioambiental del campamento. La iniciativa también tiene como objetivo promover comportamientos más respetuosos con el medio ambiente en materia de agua, higiene y saneamiento, y contribuir así a la mitigación de los efectos del cambio climático.
© Acción contra el Hambre
Una iniciativa colectiva para mejorar la cohesión social
Idriss Ahmat Gamar, refugiado sudanés, llegó al campamento hace casi tres años. Hoy en día, se ha convertido en líder comunitario del bloque 3 del campamento de Zabout.
« Cuando llegué, todavía había muchos árboles. El campamento estaba cubierto y nos sentíamos protegidos. Pero unos meses más tarde, quedábamos expuestos al viento y al calor debido a la tala abusiva de árboles para construir los refugios y obtener leña ».
Esta situación provocaba tensiones entre los refugiados y la comunidad de acogida. Los equipos de Acción contra el Hambre animaron a los residentes a plantar árboles alrededor de los pozos y a canalizar las aguas perdidas. Los resultados son muy satisfactorios, ya que estas plantaciones crean ahora una sombra muy valiosa alrededor de los puntos de agua. «En mi bloque, nos hemos movilizado para plantar árboles porque somos conscientes de que la presencia de árboles es positiva para el clima. También permiten reducir el riesgo de daños causados por el viento en nuestros refugios improvisados», explica Gamar.
En total, se han plantado 720 árboles, con una tasa de supervivencia estimada del 86 % tras más de 20 meses, un resultado especialmente prometedor. Esta iniciativa medioambiental refuerza otras intervenciones multisectoriales llevadas a cabo por Acción contra el Hambre en el campamento de Zabout, especialmente en los ámbitos del agua, la higiene y el saneamiento, la salud y la nutrición, la seguridad alimentaria y la salud mental. Gracias al apoyo de la Unión Europea, 107 987 personas han podido acceder al agua potable en las provincias de Sila, Ouaddaï, Wadi Fira, Ennedi Este, Lac y Hadjer Lamis.