FIRMA PARA QUE EL HAMBRE NO SEA UN ARMA DE GUERRA
Tu firma será presentada en el Congreso de los Diputados y el Senado
Con la comida, no
En una guerra, dejar a la población civil sin alimentos puede ser una forma de castigarla, forzarla a huir o someterla.
Aprendemos desde pequeños que con la comida no se juega. Ese principio no puede desaparecer cuando empieza una guerra. Destruir cultivos, cortar el suministro de agua o impedir deliberadamente la llegada de alimentos puede dejar a comunidades enteras sin lo indispensable para sobrevivir.
El hambre no hace el ruido de las bombas, pero también mata. Y cuando se utiliza contra la población civil, tenemos que hacer ruido.
En 2025, 266 millones de personas sufrieron niveles elevados de inseguridad alimentaria aguda en 47 países y territorios. El conflicto y la violencia son la principal causa del hambre para la mayoría de ellas.
La Resolución 2417 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condena hacer padecer hambre a la población civil como método de guerra. Queremos que España contribuya a hacer efectiva esta prohibición, defendiendo el acceso seguro de la ayuda humanitaria y apoyando la investigación de las violaciones del derecho internacional humanitario.
Por eso pedimos un Acuerdo de Estado contra el uso del hambre como arma de guerra, que comprometa a las fuerzas políticas a actuar, gobierne quien gobierne y ocurra donde ocurra el conflicto.
Tu firma puede ayudarnos a llevar esta exigencia a las instituciones.
En una guerra se disputan territorios y se negocian treguas. La comida de la población civil no puede utilizarse para ganar ni lo uno ni lo otro.
Firma para impulsar un Acuerdo de Estado contra el uso del hambre como arma de guerra. Con la comida, no.