LÍBANO: LOS REFUGIADOS PALESTINOS, CON GRAVES PROBLEMAS DE AGUA Y SANEAMIENTO
15/07/2009
A pesar de disponer de suficiente agua, los asentamientos de refugiados palestinos en los distritos de Tiro y Sidón, en el sur de Líbano, en los que trabaja Acción contra el Hambre, tienen graves problemas con la calidad del agua, así como con su gestión y las prácticas de higiene. Esta situación, con la financiación del Departamento de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO), ha sido resuelta y más de 1.500 familias pueden acceder ya de manera sostenible a agua potable.
A pesar de disponer de suficientes reservas de agua, la mayoría de los diez asentamientos palestinos en los que trabaja Acción contra el Hambre en esta región de Líbano tiene problemas relacionados con la calidad de agua y la contaminación de las aguas residuales en sus residencias, así como graves problemas de gestión de los recursos hídricos, su explotación, la actitud y las prácticas de higiene.
A las mala calidad del agua debido a la alta vulnerabilidad de las aguas subterráneas, el uso de pozos negros para el saneamiento, la falta de cloración del suministro de agua, la falta de instalaciones de saneamiento mejorado debido los altos costes que requerirían las inversiones y la falta de políticas para la autorización de puntos de venta, se añade la mala gestión y el mantenimiento deficiente de las infraestructuras de abastecimiento de agua y saneamiento por la falta de voluntad y la escasa capacidad de las autoridades y los comités populares, que son percibidas como el principal problema por las comunidades afectadas.
“El agua es suministrada en cantidad suficiente en la mayoría de los hogares (un promedio de 120 litros/persona/día), pero la capacidad de mantenimiento es muy baja, y la red de alcantarillado resulta insuficiente para absorber toda el agua durante las horas punta o durante la temporada de lluvias. Asimismo, nos encontramos con que las comunidades manejaban una información engañosa sobre la calidad del agua que se estaba repartiendo ya que, entre otras cosas, creían que clorar el agua era nocivo para su salud”, comenta Michel Savel, jefe de misión de Acción contra el Hambre en Líbano.
Una vez identificada esta serie de problemas, Acción contra el Hambre con la financiación de la Dirección de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO) ha procedido a reparar los sistemas de cloración, muestrear mensualmente la calidad del agua y a realizar actividades de sensibilización y formación a la población afectada, con lo que se ha logrado el acceso sostenible a agua potable a más de 1.500 familias de los asentamientos palestinos en los distritos de Tiro y Sidón en el sur de Líbano.
La Dirección General de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea
El Departamento Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO) apoya las actividades de asistencia a la población vulnerable en zonas de crisis en todo el mundo.