11/01/2010

La popular “cuesta de enero” adquiere tintes dramáticos en Centroamérica. La irregularidad de las lluvias durante el 2009, asociada al fenómeno de El Niño, ha arruinado las cosechas de maíz, frijol y sorgo, componentes básicos en la dieta de la región y coloca a las familias más vulnerables, un millón de hogares, en una delicadísima situación de cara a los próximos meses: las reservas de alimentos no van a llegar a febrero y no habrá semillas para la primera cosecha de 2010, lo que podría convertirse en el detonante de una crisis alimentaria como la que azotó la zona en 2002. “No sabemos de qué van a vivir estas familias durante estos meses difíciles. Durante este periodo, los programas de protección social y asistenciales del Gobierno serán claves para la supervivencia de los hogares más vulnerables”, declaró José Luis Vivero, Coordinador Regional de Acción contra el Hambre para Centroamérica. En algunas zonas de Guatemala, Acción contra el Hambre detectó ya en octubre desnutrición aguda severa en uno de cada diez niños, cuando esta enfermedad parecía estar ya desaparecida de la región.
¿Dónde?
Lo peor está pasando en el Corredor Seco. En esta zona, que abarca el este de Guatemala, el norte de Nicaragua y el centro-sur de Honduras, el fenómeno climático de “El Niño” produjo un importante déficit hídrico durante 2009, que se presentó con mayor intensidad durante julio, agosto y septiembre, meses clave para la producción de granos básicos. En esta zona viven la mitad de los 1,9 millones de pequeños productores centroamericanos de granos básicos, y la mayoría de ellos dependen directamente de su propia producción para comer.
¿Quiénes son los más afectados?
Los pequeños productores de granos básicos, que cultivan maíz, sorgo y frijol para su autoconsumo. Acción contra el Hambre acaba de presentar en Managua los resultados de una encuesta realizada en siete departamentos de los tres países sobre la situación alimentaria y nutricional. Las variables analizadas incluyen el rendimiento de los cultivos, la disponibilidad de reservas familiares, el acceso al empleo y la migración como fuentes de empleo y la situación nutricional en niños menores de cinco años. Este informe ha sido enviado a distintas instancias gubernamentales y a los principales donantes de acción humanitaria.
Son precisamente los menores de cinco años, y entre ellos las niñas, los principales amenazados por la desnutrición aguda. Aunque en el último estudio no se han detectado casos extremos de desnutrición severa, por el momento se está produciendo un aumento alarmante de casos de menores que “no crecen bien”, pues presentan una ganancia mínima de peso respecto a su edad.
¿Qué están haciendo para sobrellevar esta difícil situación?
Por el momento, el trabajo como jornaleros en el café o la caña de azúcar está proporcionando unos ingresos con los que hacer frente a esta situación, y por ello la precaria situación alimentaria no se ha traducido todavía en una crisis nutricional en los más pequeños. Sin embargo, el exceso de mano de obra en estos sectores y los efectos de la sequía sobre estos cultivos han mermado las oportunidades de empleo este año. “Muchos hogares están reduciendo la cantidad y variedad de alimentos consumidos, reduciendo sus raciones diarias de comida de tres a dos o vendiendo sus animales domésticos para conseguir un poco de dinero para seguir comiendo algo”, explica José Luis Vivero.
¿Qué más podemos hacer?
“No debemos esperar a que el hambre salte a los medios de comunicación en forma de crisis humanitaria. Si actuamos ahora, ampliando la cobertura de los programas gubernamentales y asegurando las semillas para la próxima cosecha, podremos garantizar el derecho a la alimentación de estos hogares y evitar la crisis en ciernes”, aseguró Vivero. En esta línea, Acción contra el Hambre se ha movilizado para poner en marcha una intervención de emergencia en la zona del Corredor Seco, para la que cuenta de momento con el apoyo del Departamento de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO) para Nicaragua, y, para Guatemala, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Agencia Catalana de Cooperación para el Desarrollo (ACCD) y la Obra Social Caja Madrid. La intervención se articulará en torno a cuatro ejes:
- Tratamiento y vigilancia activa de la desnutrición aguda entre los menores de cinco años
- Un programa de “Mano de Obra Intensiva” para proporcionar ingresos a las familias más afectadas
- Distribución de semillas de maíz y frijol resistentes a la sequía y asistencia técnica para la próxima siembra
- Sistema de monitoreo y alerta temprana de la seguridad alimentaria y los medios de vida de la zona, denominado “sitios centinela”.
Hemos activado nuestros teléfonos y cuentas de emergencia para canalizar vuestra solidaridad. ¿Quieres ayudarnos?
Teléfono: 902 100 822
SCH 0049 / 0001 / 52 / 2410030007
CAJA MADRID 2038 / 1052 / 44 / 6000741510
LA CAIXA 2100 / 2999 / 93 / 0200030018
Referencia: Emergencia Guatemala



Regístrate aquí
Licitaciones
SÍGUENOS Y ACTUA
© 2013 Acción contra el hambre | Contacto | Política de Privacidad